• Prohibido Contar Ovejas: Lo mejor de lo último
    Mar 26 2026
    La sofisticación sueca de Elias Kapari y el punk de Damn Heit conviven con el cinismo de Jarvis Cocker en la reciente cita con Felipe Couselo. En una nueva entrega de Prohibido contar ovejas, el programa nocturno de esRadio conducido por Felipe Couselo, se despliega un abanico cultural que transita desde la evolución tecnológica en el mundo de los pinchadiscos hasta los estrenos cinematográficos más esperados. La velada comienza con una reflexión de Isaac Vizcaíno sobre su reciente viaje a La Coruña, donde tuvo la oportunidad de observar el trabajo de Marco, un joven DJ de formación clásica. La conversación gira en torno a la consola Pioneer RX3 y el polémico botón de Sync, que permite sincronizar ritmos de forma automática. El debate en la mesa subraya que, aunque la tecnología facilite la técnica, el verdadero valor reside en la sensibilidad musical del artista para seleccionar y mezclar temas, comparando estas herramientas con la transición de las cintas abiertas a los ordenadores en la propia radio. El bloque musical arranca celebrando el 78 cumpleaños de una leyenda viva del rock: Steven Tyler. Los colaboradores repasan la trayectoria del líder de Aerosmith, pinchando el clásico Love in an Elevator. Se comentan anécdotas sobre su supervivencia a los excesos de los años 70 y 80, su relación con su hija Liv Tyler y las curiosas dinámicas con otras bandas como Guns N' Roses. Este tributo sirve de puente para las recomendaciones de Daniel Palacios, quien introduce a Elias Kapari, un productor sueco cuyo EP titulado Life on Mars evoca atmósferas propias de series contemporáneas como Euphoria. La sofisticación pop sueca vuelve a demostrar por qué sigue siendo un referente en la industria global. La variedad musical continúa con el trío angelino Damn Heit y su single The Worst, una pieza de punk rock comercial interpretada por músicos de sesión de primer nivel que han trabajado con estrellas como Lady Gaga o Bad Bunny. En un giro hacia sonidos más oscuros, se presenta a los finlandeses Hanging Garden con su tema Eternal Trees of Turquoise. Esta banda se encuadra en el doom death metal melancólico, creando una atmósfera densa y opresiva, ideal para los amantes del metal atmosférico más experimental. El programa destaca cómo la música extrema también ha evolucionado hacia texturas más ricas y menos centradas únicamente en la agresividad sonora. Isaac Vizcaíno retoma la palabra para presentar a Seasick Steve, el veterano músico de Mississippi que, a sus 75 años, sigue asombrando con su blues artesanal. Utilizando instrumentos construidos por él mismo, como guitarras de tres cuerdas o cajas de puros, Seasick Steve representa la autenticidad pura del sur de Estados Unidos. A continuación, se analiza lo nuevo de Jarvis Cocker, líder de Pulp, con el tema Cold Call on the Hotline, una pieza cargada de ese humor británico ácido y cinismo elegante que caracteriza al artista, acompañada de una instrumentación minimalista pero efectiva. En el ámbito de las artes escénicas, Juanma González recomienda la adaptación teatral de la película El otro lado de la cama, dirigida por David Serrano en el Teatro Nuevo Alcalá. González destaca que la obra mantiene la frescura de la cinta original, apostando por un elenco joven y con talento que revitaliza los enredos amorosos y las canciones icónicas del pop español. El paso del cine a las tablas se siente orgánico, reforzando la idea de que los buenos guiones son capaces de trascender el formato original si se cuenta con una dirección artística sólida. Finalmente, el cine ocupa el cierre del programa con tres propuestas variadas. En primer lugar, Proyecto Salvación (Project Hail Mary), la adaptación de la novela de Andy Weir protagonizada por Ryan Gosling. Juanma la define como el E.T. para adultos, elogiando su capacidad para mezclar la ciencia ficción dura con una emotiva historia de amistad. También se menciona Te van a matar (Kill Her Goats), del director ruso Kirill Sokolov, una cinta de acción frenética con Zazie Beetz que recuerda al estilo visual de John Wick pero con un toque anárquico y violento. La noche concluye con una mención al proyecto en solitario de Flea, bajista de los Red Hot Chili Peppers, titulado Honora, y su colaboración con Thom Yorke en el tema Traffic Lights, cerrando así una jornada de eclecticismo cultural inagotable.
    Show more Show less
    1 hr and 31 mins
  • El Resplandior: El miedo que llega del espacio
    Mar 26 2026
    Del cine clásico a nuevas propuestas, exploramos el terror extraterrestre: invasiones, mutaciones y amenazas que llegan desde lo desconocido. En una reciente tertulia cinematográfica que respira esa defensa de la excelencia individual que tanto valoramos, se ha analizado la figura de Steven Spielberg y su posible regreso al cine de extraterrestres. El debate comienza recordando la icónica melodía de cinco notas de Close Encounters of the Third Kind, una obra maestra que definió la relación de la humanidad con lo desconocido. Los tertulianos comentan la filtración de un proyecto ultra secreto en el que el director colabora nuevamente con David Koepp. Este posible retorno se ve como un acto de libertad creativa frente a la saturación de franquicias modernas, sugiriendo que el cineasta busca recuperar el sentido del misterio que parece haberse perdido en la era de los efectos digitales genéricos. El análisis se desplaza hacia la evolución del thriller de ciencia ficción y cómo Spielberg ha influido en la narrativa de las abducciones. Se menciona la técnica del lenguaje universal a través de la música y las matemáticas, pero también se explora la faceta más oscura del género. Los ponentes destacan cómo el tráiler de la nueva cinta de Universal parece beber directamente de la estética de los años setenta, utilizando el lenguaje cinematográfico para generar una atmósfera de inquietud que va más allá de lo puramente visual. Es, en esencia, una reivindicación del cine como arte de la sugestión. La conversación toma un giro más visceral al recordar Species, estrenada en 1995. Esta película, que contó con el diseño del genio H.R. Giger, es recordada por su mezcla de terror y erotismo alienígena. Se destaca la maestría técnica necesaria para crear una criatura que, aunque perturbadora, poseía una atracción magnética. Los tertulianos subrayan que, a diferencia de los productos manufacturados de la actualidad, cintas como estas se atrevían a explorar los límites del horror biológico sin las ataduras de la corrección política que hoy asfixia a gran parte de la industria de Hollywood. Otro punto clave de la charla es la comparativa entre las versiones de The Thing. Se analiza la obra de 1951 producida por Howard Hawks frente al remake de 1982 de John Carpenter. Se menciona que la versión de Carpenter, hoy considerada un pilar del cine de terror, fue un fracaso inicial debido a la coincidencia con el estreno de E.T. the Extra-Terrestrial. Esto sirve de base para una reflexión sobre cómo el gusto del público y la crítica especializada a veces tardan décadas en reconocer la verdadera genialidad que se esconde tras una propuesta arriesgada e independiente de espíritu. El grupo también rescata del olvido títulos de culto como Xtro, calificada como una película de videoclub sucia y morbosa, famosa por su inquietante escena de un parto alienígena. Este tipo de cine, que floreció bajo el amparo de la libertad de mercado que permitía la distribución en video, representa una época de audacia narrativa difícil de replicar hoy. Se comenta que el espectador de entonces no necesitaba ser tutelado por el Estado ni por comités de ética, sino que buscaba el impacto emocional directo que solo el género fantástico más crudo podía ofrecer. No podía faltar la mención a la legendaria productora Cannon Films y sus fundadores, Menahem Golan y Yoram Globus, en relación con el remake de Invaders from Mars dirigido por Tobe Hooper. El relato sobre el caos productivo de la Cannon y cómo se confundían los contratos de los actores (como el caso de Sharon Stone en Allan Quatermain and the Lost City of Gold) sirve para ilustrar una era de emprendimiento audaz. Aunque sus métodos fueran heterodoxos, su visión empresarial permitió que directores de renombre experimentaran con presupuestos que las grandes productoras no se atrevían a tocar. Finalmente, se aborda Invasion of the Body Snatchers de Philip Kaufman como la cumbre de la paranoia alienígena. Se discute cómo el alienígena ha servido históricamente como metáfora política del invasor o del enemigo ideológico, desde el comunismo en los años cincuenta hasta la desconfianza en las instituciones militares en los setenta. Los tertulianos concluyen que el cine de extraterrestres es el espejo donde la humanidad refleja sus miedos más profundos, y que la excelencia creativa de estos directores reside en su capacidad para cuestionar la realidad establecida a través de la fantasía.
    Show more Show less
    30 mins
  • Las cosas de Palacios: Cuando el bajo toma el control
    Mar 26 2026
    Un recorrido por canciones donde el bajo manda: riffs inolvidables que sostienen himnos del rock y marcan el pulso de generaciones.
    Show more Show less
    26 mins
  • Notas (musicales) a pie de página: Canciones sobre ruedas
    Mar 26 2026
    Un viaje por la historia de la automoción: del icónico Mustang al Cadillac, emblemas de libertad en el cine y el pop internacional. En esta vibrante sección radiofónica, los colaboradores Juanma y Felipe se sumergen en una travesía melódica que vincula la historia del motor con los grandes clásicos de la música popular. El recorrido comienza con un icono automovilístico indiscutible: el Ford Mustang. A través de la canción My Ford Mustang de Chuck Berry, grabada en mil novecientos sesenta y cinco, se analiza la visión de Lee Iacocca, quien transformó un coche inicialmente concebido como un vehículo asequible para la juventud en un fenómeno de ventas global. Este coche no solo representó un éxito comercial, vendiendo un millón de unidades en dieciocho meses, sino que se convirtió en un símbolo de la libertad individual en las carreteras norteamericanas. La fascinación por este modelo cruzó el Atlántico, llegando a la cultura francesa de la mano de Serge Gainsbourg y Brigitte Bardot. En su tema Ford Mustang, encuadrado en el estilo yé-yé, el coche se utiliza como una metáfora de la velocidad y el riesgo, elementos que a menudo terminan en colisión, reflejando la intensidad de la vida moderna y la influencia cultural de los Estados Unidos en la Europa de los años sesenta. La elegancia de Bardot sobre el asfalto es, todavía hoy, una de las imágenes más potentes del cine y la música gala. El programa también aborda la eterna rivalidad entre fabricantes, destacando al Chevrolet Camaro como el competidor natural del Mustang. Con la canción Camaro de la banda Kings of Leon, se recuerda cómo este pony car fue publicitado como un pequeño animal salvaje capaz de devorar a los Mustangs. Esta competencia feroz por el mercado de los jóvenes conductores define gran parte de la era dorada de Detroit, donde la potencia de los motores V8 era el estándar de éxito y prestigio social. Hablar de lujo en el contexto estadounidense es, necesariamente, hablar de la marca Cadillac. Bruce Springsteen le dedicó su famoso Pink Cadillac, un tema que evoca no solo el brillo de la carrocería, sino también la curiosa tradición de la empresa de cosméticos Mary Kay, que premiaba a sus mejores vendedoras con modelos en color rosa. El Cadillac se erigió como el Rolls Royce americano, un objeto de deseo que representaba la culminación del éxito personal y profesional en la sociedad del libre mercado. Sin embargo, el Cadillac también fue adoptado por los movimientos más rebeldes. The Clash, en su emblemático álbum London Calling, incluyó una versión de Brand New Cadillac de Vince Taylor. Esta pieza musical muestra la dicotomía entre materialismo y punk, utilizando el coche como un elemento de estatus que puede ser tanto amado como despreciado por las subculturas callejeras que buscaban romper con el sistema establecido. En el ámbito nacional, la nostalgia rockera se personifica en Loquillo y los Trogloditas y su himno Cadillac Solitario. En una España donde la importación de estos vehículos era casi inexistente debido a las restricciones de la época, el coche se convirtió en un símbolo de una juventud que anhelaba la libertad de las películas de Hollywood. El Cadillac de Loquillo no es solo un coche, es la representación de un desamor y de una aspiración cultural que trascendía las fronteras españolas. La sección también dedica un espacio al humor y la sencillez con Roberto Carlos y su tema Mi cacherrito. Aunque originalmente la canción se asocia con el Volkswagen Beetle (conocido como Fusca en Brasil o Bocho en México), sirve para ilustrar cómo un coche diseñado bajo premisas muy distintas terminó siendo un símbolo hippie de paz y movilidad sencilla. Es un ejemplo de cómo la propiedad privada y la ingeniería se adaptan a los cambios sociológicos de cada década. El salto a la modernidad lo protagoniza el rapero El Coleta junto a C. Tangana en su mención al BMW E39. Los colaboradores destacan la ingeniería alemana y la agilidad de los modelos de la serie cinco de finales de los noventa. En este punto, se aprecia un cambio de sensibilidad hacia el coche europeo, valorado por su precisión técnica y su comportamiento en carretera, alejándose del gigantismo de los modelos americanos anteriores. El resumen no estaría completo sin las dos ruedas. Se menciona la Honda Super Cub a través de la canción Little Honda de los Beach Boys. Esta moto, con más de cien millones de unidades vendidas, supuso una auténtica revolución en la movilidad, especialmente en Asia. El tema celebra la sencillez y el placer de conducir un vehículo ligero, democratizando el acceso al motor para millones de personas en todo el mundo. Por otro lado, la Harley Davidson representa el espíritu rebelde por excelencia. Nuevamente con Brigitte Bardot, se explica cómo estas máquinas se convirtieron en el refugio de los veteranos de guerra que buscaban libertad fuera de las normas ...
    Show more Show less
    30 mins
  • Prohibido Contar Ovejas: Como un pepino
    Mar 26 2026
    Viaje del horror extraterrestre al poder del bajo y canciones sobre motores. Cine, música y cultura pop en una noche intensa y envolvente. En una nueva entrega del programa nocturno de esRadio, Prohibido Contar Ovejas, conducido por Felipe Couselo junto a sus habituales colaboradores Juanma González, Alma Espinosa, Dani Palacios e Isaac Belmar, se ha desplegado un fascinante abanico de referencias a la cultura popular, el cine de género y la historia del rock. La tertulia, marcada por un tono distendido pero profundamente analítico, ha servido para reivindicar la vigencia de grandes mitos del séptimo arte y la música, alejándose de los corsés de la corrección política para celebrar la creatividad sin complejos. La noche comenzó con una inmersión en el universo de Steven Spielberg, de quien se comentó su posible regreso al cine de extraterrestres, un género que él mismo definió con obras maestras como Close Encounters of the Third Kind y E.T. the Extra-Terrestrial. Isaac Belmar destacó cómo los rumores en la red especulan con una conexión entre su nuevo proyecto secreto y el clásico de 1977, subrayando la capacidad del director para capturar el sentido de la maravilla y el misterio frente a lo desconocido. El repaso cinematográfico continuó hacia terrenos más oscuros y viscerales, analizando la evolución del cine de ciencia ficción y terror. Se rescataron títulos como Species, con la icónica Natasha Henstridge, y las diferentes versiones de The Thing, comparando la visión de Howard Hawks de 1951 con la atmósfera de paranoia absoluta que John Carpenter logró en 1982. Los colaboradores mostraron un especial interés por el cine de culto de los años ochenta, mencionando películas como la inquietante Xtro, un filme británico-canadiense que se alejaba de la benevolencia alienígena de Spielberg para ofrecer una visión mucho más sórdida y traumática. En este sentido, se puso en valor la libertad creativa de una época donde el cine de serie B no temía incomodar al espectador con propuestas arriesgadas y, en ocasiones, deliberadamente repulsivas, algo que hoy parece escasear en una industria demasiado temerosa de las sensibilidades modernas. En el bloque musical, Dani Palacios tomó las riendas para dedicar un espacio al bajo eléctrico, ese instrumento a menudo injustamente relegado a un segundo plano pero que constituye el verdadero latido de las composiciones más memorables del rock. Palacios realizó un recorrido por algunas de las líneas de bajo más reconocibles de la historia, comenzando por el icónico inicio de Money de Pink Floyd y pasando por el sonido distorsionado de Lemmy Kilmister en Ace of Spades de Motörhead. Se destacó cómo figuras como Geezer Butler en Black Sabbath con el tema N.I.B. o John Deacon en Queen con Another One Bites the Dust lograron que el bajo no solo acompañara, sino que definiera la identidad de las canciones. Esta reivindicación melódica sirvió para recordar que, detrás de la pirotecnia de las guitarras, existe una estructura rítmica esencial que es la que verdaderamente moviliza al oyente. La sección dedicada al motor, presentada por Isaac Belmar, conectó la música con la pasión por los automóviles y las motocicletas, símbolos eternos de libertad e individualismo. A través de canciones como My Mustang Ford de Chuck Berry o Pink Cadillac de Bruce Springsteen, se analizó cómo el coche ha sido un protagonista fundamental en la lírica del rock estadounidense, representando el sueño de la carretera abierta y el estatus social. No faltaron referencias patrias, con la mención obligada a Loquillo y su Cadillac Solitario, una pieza clave que resume la fascinación de una generación de músicos españoles por la estética y los mitos norteamericanos. También se exploró el mundo de las dos ruedas, desde la elegancia europea de la Vespa cantada por Concha Velasco hasta la robustez de la Harley Davidson de Brigitte Bardot, compuesta por el inigualable Serge Gainsbourg. Finalmente, el programa cerró con un mensaje de responsabilidad individual, recordando mediante una canción de El Coleta que la calle no es un circuito, pero sin perder el espíritu rebelde que caracteriza al espacio. La mención a grupos como The Clash con su versión de Brand New Cadillac o a bandas más contemporáneas como Muse con Hysteria, demostró que la cultura popular es un hilo continuo que une décadas de creatividad indomable. En un panorama mediático donde a menudo se impone la homogeneidad, esRadio sigue apostando por espacios que, como este, permiten bucear en los rincones más interesantes de la cultura sin renunciar al criterio propio ni a la pasión por el detalle. El cierre, a ritmo de Alice Cooper con No More Mr. Nice Guy, fue la rúbrica perfecta para una noche de radio que celebra la libertad de expresión y el amor por el arte en todas sus formas.
    Show more Show less
    1 hr and 34 mins
  • Prohibido Contar Ovejas: Música para H.P. Lovecraft
    Mar 25 2026
    Un viaje sonoro por el universo de Lovecraft con Metallica, Black Sabbath o Cradle of Filth. Terror cósmico convertido en música.
    Show more Show less
    1 hr and 32 mins
  • Prohibido Contar Ovejas: Canciones que se llevaron la estatuilla
    Mar 24 2026
    Analizamos algunas de las canciones que consiguieron llevarse el Oscar a mejor canción. Grandes temas que además fueron premiados, ¿Te las sabes?
    Show more Show less
    1 hr and 32 mins
  • Prohibido Contar Ovejas: Entrevista Atalaya Roja y Radio 75
    Mar 20 2026
    Felipe y Roberto Martínez presentan un evento doble protagonizado por dos bandas que encarnan la resistencia del rock patrio: Atalaya Roja y Radio 75. En una nueva entrega de Prohibido contar ovejas en EsRadio, el programa se convierte en un refugio para la independencia musical y la excelencia sonora frente a la mediocridad imperante. Felipe y Roberto Martínez presentan un evento doble que tendrá lugar en la Sala Cadabra de Madrid, protagonizado por dos bandas que encarnan la resistencia del rock patrio: Atalaya Roja y Radio 75. En un contexto cultural donde lo efímero parece dictar las reglas, estas formaciones demuestran que el mérito artístico y el trabajo concienzudo siguen siendo los pilares de la verdadera creación. Ángel y Fausto, integrantes de Atalaya Roja, desgranaron los detalles de su último trabajo, Cabo de las Tormentas, un álbum que supone una evolución natural desde su debut, Quemar las naves. La banda ha apostado por una profesionalización extrema bajo la batuta del productor Adrián, logrando un sonido consolidado que no renuncia a la frescura. Durante la entrevista, se destacó la colaboración de lujo con Anuska, vocalista de la banda Decode, en una versión de uno de sus temas que ha superado incluso las expectativas del propio grupo, demostrando que la colaboración privada y el intercambio de talento son vitales para el ecosistema cultural español. La conversación giró en torno a la obsesión melódica de la banda, una característica que Ángel atribuye a la influencia de The Beatles, a quienes define como la mejor banda del mundo por su capacidad para crear composiciones redondas. Para Atalaya Roja, la melodía es el alma de la canción, el input necesario para que una pieza perdure en la memoria del oyente. Este enfoque liberal del arte, donde se busca la conexión directa con el público a través de la calidad y no de la subvención, es lo que diferencia a los proyectos con alma de los productos manufacturados. El programa también recordó el paso de la banda por el disco homenaje Bienvenido a los 90, donde versionaron el mítico Let me out de Dover. En este punto, los invitados reflexionaron sobre la importancia de esa década para el rock en España y cómo bandas como las hermanas Llanos jugaron con elementos del grunge y el pop para alcanzar un éxito masivo sin perder su identidad rockera. Esta capacidad de resistencia es la que hoy intentan emular en un mercado cada vez más hostil para los sonidos de guitarras, defendiendo la libertad de creación frente a las modas pasajeras. Por otro lado, los miembros de Radio 75 presentaron su tercer larga duración, titulado Scream Out. Este disco representa un hito no solo para la banda, sino para el rock nacional, al haber contado con la producción del legendario Alàn Johannes, figura clave en bandas de la élite mundial como Queens of the Stone Age o Them Crooked Vultures. El proceso de grabación en el estudio La Casa Murada, una masía del siglo XII, añadió un componente místico y un groove especial a unas canciones que transitan entre el britpop más refinado y el rock más crudo y directo. Johannes, definido por los músicos como un auténtico maestro, aportó una visión donde los detalles sutiles marcan la diferencia entre un buen disco y una obra excepcional. La banda destacó la humildad del productor y su capacidad para escuchar, permitiendo que el estudio inspirara el resultado final. Este tipo de excelencia internacional aplicada a bandas españolas es un soplo de aire fresco en una industria que a menudo peca de endogamia y falta de ambición técnica, elevando el listón de lo que se produce en nuestro país. Uno de los puntos más interesantes de la charla fue la integración de los teclados y sintetizadores en el sonido de Radio 75. Tras la salida de un guitarrista, la incorporación de Ricki permitió que las capas electrónicas adquirieran un peso específico, convirtiéndose en un pilar instrumental que dialoga de tú a tú con las guitarras. Este proceso de mutación orgánica demuestra que las bandas son entes vivos que deben adaptarse a las circunstancias para seguir ofreciendo un producto de alto valor añadido a sus seguidores. Finalmente, se hizo un llamamiento a la audiencia para que asista a las salas y apoye la música en directo. En un momento donde se critica el precio de las entradas, Roberto Martínez recordó que el valor de ver a músicos de este calibre en un escenario es incalculable en comparación con otros gastos superfluos. El compromiso de Libertad Digital y EsRadio con la cultura de calidad es absoluto, fomentando que el público madrileño acuda a la Sala Cadabra este viernes para disfrutar de una noche de rock auténtico, sin concesiones y con el sello de la libertad creativa por bandera.
    Show more Show less
    1 hr and 40 mins